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Rejuvenecimiento Facial

Se entiende por rejuvenecimiento facial la combinación de tratamientos que atacan las diferentes causas del envejecimiento, ya sea :

1.- Reposicionamiento de volumen en mejillas,
2.- Relleno de surcos y arrugas faciales superficiales,
3.- Relajación de músculos que producen lineas de expresión.

» Las 3R's del Rejuvenecimiento

R1: Reposición del volumen facial para el reposicionamiento de las estructuras.
R2: Relajamiento muscular con la aplicación del complejo de toxina botulínica para atenuar las arrugas dinámicas, que son aquellas que se manifiestan cuando hay movimiento de los músculos faciales.
R3: Redefinición de contornos y el tratamiento de las arrugas estáticas a partir de la aplicación de los rellenos de ácido hialurónico.

» Toxina Botulínica

La toxina actúa relajando la musculatura con una acción localizada y natural, impidiendo la formación de la línas de expresión.
El efecto terapeutico varia en cada paciente, siendo en promedio de 4 a 6 meses. Después de este período la reaplicación es indicada. Los usos cosméticos o estéticos de la toxina botulínica se concentran en la mitad superior de la cara.

Esa región tiene 3 zonas donde habitualmente es posible utilizar la toxina en forma segura. Una es las llamadas partas de gallo, arrugas que se producen en los costados de los ojos por acción de los músculos que cierran el ojo y que se da característicamente con la sonrisa.

La aplicación adecuada en esa región permite disminuir la contracción de ese músculo y reducir la cantidad de arrugas. Lo mismo se utiliza en la zona de la frente y en la zona del entrecejo. Además de disminuir arrugas el uso adecuado de toxina botulínica permite dar una distinta forma y altura a las cejas para favorecer un mejor resultado estético.

En la mitad inferior de la cara puede utilizarse para suavizar los famosos pliegues de marioneta que se producen a los costados de la boca, para suavizar algunas arrugas de los labios, pero como dije antes, su uso más habitual es en la región superior de la cara.

» Ácido Hialurónico

Uso y beneficios del ácido hialurónico.
Como la Toxina Botulínica , el ácido hialurónico se utiliza comúnmente en tratamientos estéticos de rejuvenecimiento facial, pero no son lo mismo, de hecho, su uso específico es completamente distinto. Para saber más acerca del ácido hialurónico explicaremos lo más importante.

Lo primero que debemos aclarar es que el ácido hialurónico no se utiliza igual que el Bótox®. Es verdad que ambos sirven para “tratar las arrugas”, en especial las de la cara, pero cada una de estas sustancias tiene un uso específico. En el caso del ácido hialurónico, el uso es casi exclusivamente de los ojos hacia abajo. ¿A qué se refiere esto? Aunque se puede inyectar en las arrugas de la frente, no tiene el efecto deseado a largo plazo, en cambio, es óptimo para rellenar los surcos nasogenianos, lineas mentonianas, labios y pomulos.

Una vez aclarado eso, te explicamos qué es: el ácido hialurónico es una sustancia producida naturalmente por nuestro cuerpo, que forma parte del sostén de nuestra piel. Dada su función, esta sustancia se utiliza como “relleno” en la cara, ya que una vez inyectado, atenúa los surcos y arrugas más notorios de nuestro rostro y también devuelve al volumen natural y juvenil a ciertas áreas que con el tiempo se van atrofiando. Si bien existen varios tipos de sustancias de relleno, ésta es la más conocida.

¿Es seguro el ácido hialurónico? Sí, mucho.es una de las opciones preferidas en cuanto a rellenos, ya que es reabsorbible por la piel, además, “según el sitio donde lo pongas y el tipo que ocupes, puede durar incluso un año o algo mas”.

Además, el acido hialurónico no produce problemas de alergias ni reacciones a cuerpos extraños, ya que en general, al ser una sustancia que se encuentra naturalmente en el cuerpo, no hay reacciones de rechazo.

» Plasma rico en Plaquetas

Las plaquetas liberan los factores de crecimiento que se encargan, fundamentalmente, de estimular la regeneración celular, aumentar la formación de nuevos vasos sanguíneos y producir nuevo tejido. Es decir, activan el organismo en la zona donde se liberan ayudando a reconstruir el tejido dañado, efecto reparador que se aprovecha para rejuvenecer la piel.

Uno de esos factores, el llamado factor de crecimiento epidérmico, fue el primer polipéptido aislado y caracterizado como factor de crecimiento y es capaz de inducir la proliferación de queratinocitos y fibroblastos, estimular la angiogénesis y aumentar el grosor de la piel, devolviéndole su elasticidad y firmeza, además, aumenta la vascularización de la zona donde se aplica, favoreciendo la aparición de nueva piel, disminuyendo los efectos sobre la misma de la oxidación celular y eliminando las arrugas.

¿Cómo se aplican los factores de crecimiento?

Una vez el paciente está en la consulta se le aplica en la zona a tratar una crema anestésica y se deja que actúe unos minutos, tiempo en el que permanece tranquilamente relajado. Luego se le extrae un poco de sangre a fin de obtener, casi sobre la marcha, el concentrado de plaquetas necesario. Y una vez conseguido el plasma rico en factores de crecimiento, se ozoniza o se activa en la misma jeringuilla y luego se introduce en la dermis mediante microinyecciones repartidas en esa zona.

Terminada la aplicación se procede a poner un producto relajante y descongestivo en la piel tratada. En total, desde que el paciente llega hasta que se marcha puede pasar algo más de una hora.

Es fácil de aplicar, porque se puede realizar en la consulta sin peligro para el paciente o profesional tratante. Y no tiene efecto secundario alguno ya que es un implante autólogo. Por tanto, no hay posibles reacciones alérgicas. El único posible "inconveniente" es que, aunque las plaquetas se inyectan en la piel con una jeringuilla muy fina, puede notarse tras el tratamiento algún pequeñísimo punto morado dejado por la aguja en la zona tratada, pero desaparece rápidamente.

Todas las pieles se benefician del tratamiento, aunque es casi más espectacular en las pieles muy dañadas, que en las que no lo están tanto. Siempre se obtiene una mejoría notable en la calidad de la piel pero, evidentemente, no es lo mismo tratar una de 35 años bien cuidada, que una de 60 que nunca se ha cuidado o está estropeada por los efectos del tabaco o del sol.